12 febrero 2008

An Angel's Face

La fotografía hoy en día está infravalorada. Para qué engañarnos, desde la universalización de las cámaras y que te las regalen con los periódicos todo el mundo piensa que puede ser un Korda. No digo que no sea así, el problema es que te encuentras con cosas como esta y piensas en todas aquellas imágenes que vieron tus ojos pero que tu cámara no supo congelar del mismo modo y no puedes evitar una cierta sensación frustrante.
Esta obra de arte fue creada a raíz de una estatua (que también es bella de por sí) que preside una lápida funeraria. ¿Su autora? Una wisconsiniana registrada en Flickr.
La mirada de esta estatua no es de piedra. Penetra en ti con fuerza, taladra cualquier coraza impuesta y desnuda el alma dejando al socaire cualquier vestigio de emociones que pudieran darse.
Se trata de un tipo de mirada que refleja una perversa bondad inasumible para un espíritu humano por todo cuanto representa de contradictorio, porque esa mirada también abruma por su maldad inabarcable.
Son ojos fríos, gélidos como una madrugada de enero y pétreos como el granito en el que están esculpidos, pero... tan profundos que es imposible discernir hasta dónde llegan. Qué pueden ver. Cuánto pueden saber.
Una cara en la que se atisba desprecio e insolencia, propios de un ser oscuro e impredecible, aunque al mismo tiempo aparenta un interés rayano en la obsesión más enfermiza y enloquecedora.
Hay un gesto fiero, de total y completo desafío a todo aquél que se pose frente a él y le mire. Y, sin embargo, en cuanto lo haces te quedas paralizado incapaz de mover un sólo músculo: la firmeza que imprimen esas facciones así te lo ordenan, entregado por entero a un rostro de niño pequeño y querubín que parece tener eones y eones por contar.
Es una mirada cruel y despiadada cuyo surco aclarado sobre las mejillas lo asemejan a lágrimas ya caídas, a piedad infinita y a pasión desenfrenada.
Es la mirada de un ángel.
Es... La Mirada.

11 febrero 2008

Festis

Entramos de lleno en época de festivales. ¿Cómo? ¿Que el Carnaval ya pasó? Claro, claro. Reformulemos la frase.

Entramos de lleno en época de festivales publicitarios. Primero vino el CdeC, después aconteció el NYC One Show, en un mes llegará El Sol y, tachán tachán, la madre de todos los festis, la fiesta de las fiestas: una semana en Cannes por la cara bonita. Me dejo por el camino otros como el FIAP, el NY Festival o los premios Effies... de momento no interesan.

Para los profanos, los festivales sirven para que los publicistas nos comamos las pollas los unos a los otros durante una semana en la que las agencias se auto-invitan (pagando una media de millón por participación) a toda clase de fastos y lujos (!) so excusa de competir por ver quién es la más mejor.

Algunos dirán que eso de los festis mola porque pueden verse en una única nave las mejores piezas publicitarias del año. Yo digo: pipas.
La inmensa mayoría de las piezas presentadas jamás verán la luz de los rayos catódicos. Ni han sido aprobadas ni se las espera. Se traman verdaderos apaños que rayan la falsificación documental para poder presentarlas como "ciertas", si hace falta (y normalmente hace falta), inventándose los datos típicos: fecha de lanzamiento, soporte, resultados... A estas monadas se las puede conocer como truchos.
¿Que por qué se hace, entonces? Básicamente por dos motivos. El más importante (y el que menos se puede disimular) es el prestigio que supone para una agencia haber ganado premios en festivales reconocidos. Anuncio que engancha y se convierte en celebridad ("BMW X3 y Bruce Lee", "Amo a Laura"...), agencia que se lleva un premio y, por tanto, puede optar a captar grandes cuentas. Puro negocio, por otra parte, bastante comprensible.
El segundo motivo para que los truchos acaben colándose en festivales sirve como calibre de por dónde van los tiros entre los Directores Creativos Ejecutivos: ah, éste tira por aquí, este otro se apunta a la moda de más allá, aquél sólo sabe hacer monigotes pero el otro ni la o con un canuto.
Sí, exactamente: es el concurso de a ver quién la tiene más larga. Pero, eso sí, todo con muy buen rollo. Que el mundo publicitario es, tras el monárquico, el más endogámico del mundo. Un día estás aquí pero al siguiente... chi lo sá.

Como es lógico, cada certamen tiene su reputación y su postín. Cannes no es lo mismo que Valencia. San Sebastián no equivale a Nueva York (aunque parezca mentira, SS vale más que NYC, cuidado que Elorza no se lo crea demasiado y acabe poniendo la ikurriña en Times Square)... por lo que algunos le ponen más ganas a determinados festis que a otros en los que sólo se presentan por si todo sale rematadamente mal y no se llevan un colín en los grandes.

Porque, por encima de todo, la clave está en llevarse algo a la boca. Lo que sea.

¿Piensas?

Se acerca la hora de comer y puesto que no tengo un duro para dedicarlo a llenar mi estómago -gracias, Faraón, por la parte que te toca en este asunto- opto por llenar mi blog con una entrada nueva.

Anoche E (por cierto, gracias) me hizo una pregunta que, dependiendo de quién la formule, puede ocultar una trampa mortal o satisfacer una curiosidad momentánea: ¿en qué piensas?
Supongamos que esa pregunta te la hace:

a. Tu pareja
Estáis en el coche de camino a alguna parte. Tú miras al frente con aire ausente, ella mira por la ventana y ninguno de los dos hace esfuerzo alguno por articular palabra. De repente te salta con la pregunta. Precaución, amigo conductor. Achtung. Warning. Vale, no es de esas preguntas "muerte sí o sí" del estilo Cariño, ¿estoy gorda? o Cielito, ¿qué es lo que no te gusta de mí?, pero se aproxima.
Si ella te gusta (y claro que te gusta, que para eso es tu pareja, coño), contestarás algo que tenga que ver con ella. Es de cajón, puro instinto de supervivencia. "Pensaba en ti, claro". O similar. Qué habrá hecho el Madrid no es la respuesta adecuada para el caso, no. Tampoco por qué carajos la canción que te gusta es justo la que termina al poner la radio. O en qué demonios estarías pensando cuando...

b. Tu jefe
Reunión del comité comercial en la cual tu cuello no es más que una trémula membrana fácilmente desprendible. Se supone que estás presente sólo para tomar nota y, como mucho, servir los cafés. De pronto, en el fragor de la discusión acerca de los planes de futuro de la empresa a tenor de la incipiente crisis (o ya presente, según quién lo diga), el señor Presidente se dirige a ti y sólo a ti y, fulminándote con la mirada, ladra la jodía pregunta.
Si estimas tu trabajo, (y normalmente lo haces porque no tienes nada mejor a lo que agarrarte salvo que reúnas el valor suficiente para irte a la India a vivir como un ermitaño, el sueño de tu vida) dirás que estás al 95% de acuerdo con lo que acaba de decir él. ¿Que qué ha dicho? Eso es lo de menos. Un Presidente no se molestará en volver a preguntar al becario qué cinco por ciento es el que no comparte.
Otro claro ejemplo de "escaqueing through the tangent" es simular un ataque epiléptico en ese preciso instante. No apto para sufridores de tensión baja incapaces de fingir espasmos musculares.
En cualquier caso, hay que dejar bien claras las cosas que jamás se deben hacer en estos casos:
- Tirarte el pisto creyendo que esto es América y que puedes pasar de becario a Director de Márketing sólo por impresionar al Gran Jefe. Tu buena idea la hará suya tu supervisor, a quien a su vez puteará el director al que puenteará el Director General... y tú, a la calle por bocazas y vago. Y por pelota, por si acaso.
- Tartamudear una respuesta vaga e inconclusa. No te has jugado el puesto (seguirás con las fotocopias por lo menos hasta que acabes contrato) pero has perdido el respeto. Empieza a mirar la sección de ofertas.
- Hacerte el sordo.
- Hacerte el loco.
- Hacerte el sueco.
- Hacerte el remolón y balbucear una respuesta de artículo científico acerca de los índices de las sub-primes y la capitalización débil de las botellas de Font Vella. Sin olvidar un par de palabros marketinianos como must o trendie (acompañados de prefijos como "maxi" o "micro", queda más cool) para remarcar aún más el énfasis de la paja mental. El error que te costó la patada en el culo: tu jefe es idiota. Si no lo es, creerá que le estás tomando por tal y el resultado será el mismo.
- Decir lo que realmente estabas pensando (esto es similar al caso de pareja, la gente no suele preguntártelo porque realmente quiera saber en qué coño piensas cuando miras como una vaca al tren, sino para reafirmarse), confesar que tienes hambre y que por qué no continúa la reunión más tarde, a poder ser tras una siesta. Una de dos, o se descojonan contigo o eres tú el que acaba sin huevos.

c. Tú mismo
Cuidado, amigo, o tienes un claro caso de esquizofrenia o estás haciendo algo que no deberías estar haciendo...

d. Tu mejor amigo
Si no estás metido en una movida ni tienes ningún problema al que enfrentarte en las próximas horas, si no acabas de dejar una relación y simplemente estás con esa persona a la que conoces como si fuera tu familia, entonces, dependiendo en gran medida del sexo de los protagonistas, lo más probable es que se deba a alguna de estas circunstancias:
- 2 tíos: La disyuntiva sólo puede deberse a si tomar vodka o whisky o a elegir entre la rubia y la morena... vale, ha quedado algo misógino. Pero es que la pregunta entre dos íntimos amigos es estúpida: ambos sabéis en qué estás pensando.
- Tía y tío (pregunta él): Quiere crear tensión sexual por si cae la breva, porque le contaron que el primo del colega del vecino del quinto del cuñado de su amigo lo consiguió utilizando esa mítica técnica.
- Tía y tío (pregunta ella): Se aburre y quiere un nuevo tema de conversación que no abunde en sexo, coches o fútbol y, a ser posible, de algo que pueda relacionarse con ella de algún modo. O eso, o está incómoda con el silencio (luego... no es tan amiga). Según antiguos códices recientemente traducidos del sumerio-acadio, también se cree que en algunas ocasiones esta pregunta se puede hacer por verdadero y desinteresado afán de saber.
- 2 tías: aparte de lo mismo que en el caso de 2 tíos (sólo que, además, ambas saben por qué está pensando eso), también es posible que se deba a un intento por... no, qué demonios, esta dejaré que seáis vosotros quienes la adivinéis. Que ya son las 2 y veinte y las tripas me suplican carnaza.

06 febrero 2008

Los Antis

Atención al titular de un diario teóricamente nacional: "El PP recupera la catalanofobia como reclamo electoral". Sí, sí, ya sé. Es política. Precampaña. Todo cuenta. Pero cosas como esta son las que me superan.

La excusa con la que sacar semejante perla viene a cuento de la inclusión en el programa electoral del PSOE andaluz de incluir la enseñanza de las tres lenguas cooficiales del Estado Español en sus escuelas oficiales de idiomas. Al menos, así creo haberlo leído en varios sitios.
Fiel a mi estilo, voy a ofrecer distintos puntos de vista sobre lo mismo:

El punto de vista del progre:
Me parece una idea cojonuda, el Estado Español es un estado plurinacional y multicultural así que sería deseable que en toda España (lapsus, quise decir Estepais) fuera obligatorio estudiar los cuatro idiomas oficiales. Lo que le pasa al PP es que es anticatalán por naturaleza, odia a los catalanes y su cultura superior y distinta. Son partidarios de la España cerril y rancia de la pandereta. Aguirre es mala, y Acebes es un fascista. De Aznar mejor no hablar, que a los asesinos no hay que darles carrete.
Es verdad que ya tenemos el castellano, que es un idioma con el que poder entendernos todos, pero qué demonios, ¡que cada asignatura de primaria se dé en un idioma distinto! ¡Todos los españoles seremos políglotas y dejaremos de sentirnos acomplejados!
¿Que a quién voy a votar en estas elecciones? Pues ya me dirás, a aquél que no nos haya llevado a una guerra a Irak ni haya gestionado desastrosamente una catástrofe. Tampoco votaré a un partido que mienta. Ni a un partido apoyado por intolerantes insultadores.

Fe de errores del progre:
No le parecería una idea cojonuda si tuviera 15 años y supiera que le van a obligar a estudar la jodía filosofía, con lo que le cuesta, en euskera. Y las mates en alemán. Porque si tenemos en cuenta que España es Europa, ¿por qué quedarse en las lenguas de aquí? ¿Por qué no ampliar conocimientos y aprender finlandés, que también es Europa y un pueblo avanzadísimo?
No sólo el PP es anticatalán. Lo es todo aquél que no comulgue con la línea de pensamiento socialdemócrata actual, que siendo como es en Cataluña más papista que el Papa, pues no le queda otra si no quiere llevarse un palo de aquí a un par de meses.
Lo que pasa es que, en realidad, anticatalanes literales hay pocos y casi todos en Valencia. Cuestión de vecindades, ya se sabe. Pero como ya he dicho en más de una ocasión, a todo político catalán le encanta pensar de sí mismo como una representación alegórica de todo el pueblo. Si le atacan a él, atacan a Cataluña. Si atacan una medida catalanista, es catalanofobia. Si aplauden al Barça... ¿qué son?
El problema básico que tenía el arquetipo progre hasta hace poco es que, precisamente, se sentía muy acomplejado con su país y su bandera, que achaca a épocas oscuras y totalitarias. Y digo "hasta hace poco" porque, viendo cómo se ha puesto el gallinero con las cluecas de las esquinas, alguno empieza a descubrir ese puntillo de sinrazón del facha que todos tienen dentro: "están empezando a pasarse ya con sus historias victimistas, ¿no tienen ya su jodido Estatut, con lo que nos ha costado? ¿Y ahora qué quieren?". Aparte, claro, que no sólo hay votantes en las esquinas... además, ¿no os habéis fijado que ya no hay tantas panderetas a la vista? El progre también lo sabe. Esa España casposa ya no existe (no, al menos, como la imagina) porque él forma parte de ella.
La puntilla: el PSOE también llevó a España a una guerra a Irak. También fue un desastre en la gestión del incendio de Guadalajara en la que murieron 11 personas. También mintió a los españoles (o estepaisanos) con lo de ETA y tal.
¿Aceptamos en la categoría "intolerantes insultadores" a Almudena Grandes y Maruja Torres?

El punto de vista del facha:
Chaves es un cacique que cree que Andalucía es su cortijo particular, quiere que la gente de una de las comunidades más atrasadas de España estudien las lenguas de otras comunidades para que se marchen y así poder quedarse con sus siervos del PER.
¿Los dial... las lenguas cooficiales? Que se hablen allí donde quieran hablarse. Pero que no nos obliguen a los demás a aprenderlo por narices, que para eso tenemos ya la lengua común de España, que es el español.
¿Anticatalán, yo? ¡Por favor, si cada verano voy a la Costa Brava! No, mirusté, yo no odio a nadie. Mi fervor cristiano me lo impide, ¿no decía Cristo eso de "amáos los unos a los otros como yo os he amado", lo de la otra mejilla y tal? Pues así es como lo veo yo. Eso sí, lo de los nacionalistas cabrones eso... eso ya es otra historia. ¡Que están rompiendo España! Y encima con el desgobierno de zETAp y las maniobras del PRISOE... en fin, acabaremos a tiros, ya lo verá, ya.

Fe de errores del facha:
Que el PP nunca haya ganado en Andalucía es una espina que tienen dolorosamente clavada. Algo tendrá, sin duda, para que lleven así 30 años. Así que cualquier excusa vale para andar con el cuento, una y otra vez, del caciquismo chavista (de este, no del Gorila, claro) sin pararse a pensar en ofrecer mejores alternativas que sepan convencer. Vamos, como Simancas en Madrid pero con flamenco de fondo.
Lo de las lenguas cooficiales les tiene cogido por los huevos. Salvo el gallego de Fraga, el resto no han sido iniciativas suyas, sino nacionalistas. Y ellos están, ante todo, claramente identificados con España, así que todo aquél que se proponga ridiculizarla, erosionarla o simplemente romperla estará en su contra. ¿Eso los define como "nacionalistas españoles"? Supongo.
De hecho, si por el facha fuera, dejaría que "los idiomas cooficiales esos" siguieran su curso natural de desaparición y terminara de una vez el jodido problema. Ya aparecerán a lo largo de los siglos nuevos idiomas con los que cuartear la piel de toro... ¿o de dónde liches creéis que vienen el castellano o el catalán, lo hablaba Dios? No, porque todo el mundo (el PNV, se entiende) sabe, Dios hablaba batúa y Jesús nació en Barakaldo. Ya sabemos de dónde viene el euskera, pero no lo digáis muy fuerte no vaya a ser que Ibarretxe (que, creo, sigue aprendiéndolo en clases particulares) se nos enfade más y deje de respirar.
El facha no es anticatalán. De hecho, la mayor concentración de fachas está en Barcelona. Ahí está la librería Europa y también allí es donde Falange saca sus mejores resultados. El facha es antifachas catalanistas. Se opone sistémicamente a su némesis, que no es el progre (la batalla no es ideológica, sino sentimental), sino el que piensa exactamente como él... pero con otro país en la cabeza. Internamente está bastante hartito de la corrección política y de llamar "idioma" a lo que no es más que un estúpido dialecto provinciano, pero hay que quedar bien y parecer un señor. Y el problema es que, cuando a un meapilas le pillas entre la espada y la pared, te salta con citas bíblicas o planteamientos teológicos para explicar aquello que no comprende. "Dios lo quiere así" podría responder a cualquier pregunta del mundo mundial.

Si, hasta a por qué pelotas Luis no convoca a Raúl.

26 enero 2008

Aniversario

Feliz aniversario sinárquico!

(Ja, pensábais que habría algo más escrito, ¿eh? Se chinchen)

16 enero 2008

La muerte del Faraon

Desde anoche hay un antes y un después en el panorama político español. Mariano Rajoy, un registrador de la propiedad que no tiene mucha idea de hasta dónde llega su propia "propiedad", desechó con cajas destempladas las aspiraciones del Faraón de entrar en la puja por ser el primer chacal que se coma su cadáver cuando pierda en marzo. Porque, os lo aseguro, perderá. Mal que me pese (o no).

Con este gesto ha descubierto varias cartas que debían estar ocultas al menos tres meses más. Son estas:

La Reina de Diamantes
Toda la movida vino, parece ser, por la pataleta de Aguirre de ver a Gallardón en el Congreso. "Si él va, yo no voy a ser menos". Amenazó con dejar la presidencia de la Comunidad (cuestión de incompatibilidades) para poder presentarse también ella a las generales. ¿Por qué? Porque aspira a convertirse en la Merkel hispana. La primera Presidenta del Gobierno. Un sueño al que se le opone su mayor rival, que no es otro, precisamente, que el futuro ex-alcalde.
De ahí esa reacción fuera de lugar y colofón de una interminable serie de desencuentros entre esos dos figuras. El uno coqueteando con el izquierdismo más centrista, la otra alternando por igual pequeñísimas dosis de derecha pura y dura con mucho liberalismo... tenía que ocurrir. Y ocurrió. Que llegó la hora de la verdad, el combate final, y a Rajoy le temblo demasiado el pulso para imponerse al núcleo duro del partido.

El Valet de Tréboles
Mucha gente no ha sabido advertirlo, pero Rajoy con este gesto acaba de mostrar lo débil que es. Si una "simple" presidenta autonómica es capaz de cogerle por los huevos, ¿qué no hará Muhammad VI? ¿O Gordon Brown? ¿O cualquiera que sea el sucesor de Bush? Ha sido una jugada muy mala, un flaco favor que le han hecho desde su propio partido.

El Rey de Picas
Que vale por igual a Acebes, Zaplana o Aznar. El trío calavera causante de muchos de los quebraderos de cabeza de Mariano. Los dos primeros por representar lo más infumable de la anterior etapa de gobierno. Estaban quemados pero nadie ha sabido quitárselos de en medio, y ya es tarde. En el imaginario colectivo ya se les asocia con elementos demasiado conservadores y meapilas como para poder optar a una mayoría suficiente como para poder gobernar. Con ellos, no hay nada que hacer.
Aznar es otro tema aparte. Es alguien que dijo que se iría pero no se va, como el crío caprichoso y endiosado, pagado de sí mismo que, en medio de una pataleta, dice "pues ahora me voy y os quedáis ahí"... pero no acaba de decidirse a dar los primeros pasos hacia la puerta porque espera escuchar ruegos y perdones por parte de todos. Lamentable. No él, que es como es, sino que ninguno se atreva a darle el empujón final. "¿No te ibas? Pues hala, carril".

El Bufón
Federico Jiménez Losantos es un tipo atípico. Alguien con muy mala baba lo comparó con Gollum y no por falta de motivos físicos. Probablemente, el dibujante de El Jueves que le pintó (no recuerdo quién fue) sea tanto o más feo que él... pero eso no es trascendente.
FJL presume de ser la antítesis de Gabilondo, de usar sus armas para combatirle a él y a los de su cuerda. Sin que ello no sea cierto, se ha pasado de la raya. Quiso hacer el "trabajo sucio" de 30 periodistas en uno sólo. Es amado y odiado a partes iguales (más bien no, pero vamos, se me entiende) y con este episodio se apunta un tanto personal. No soporta a Gallardón. Es demasiado "progre" para un ex-progre como él. No concibe las medias tintas, los pasos medidos, lo políticamente correcto. Eso es bueno en cuanto que propone (o exige, según con quién hable) que se dejen de gilipolleces y vaya al grano, sea éste el que sea. Es malo, y mucho, por todo aquello que provoca a su alrededor. La última, aquello de la "conspiración masónica", me ha dejado chafado. Se ha vuelto gagá.

El As de Diamantes
Es uno de los pocos que podrían desequilibrar la balanza actual del empate técnico hacia el lado derecho. Manuel Pizarro se supone un grande de las finanzas y ha dado buenas muestras de españolío y bravura con aquella OPA de Gas Natural a Endesa. Ha hecho de Caja Madrid, además, algo grande. Sus campañas de publicidad son de las mejores que he visto, y he visto muchas. Pero... ¿servirá de algo? Puede con Solbes, sin duda. No le gana, pero le puede superponer. No lo haría peor en ningún caso en Economía... pero, ¿hay algo más? No. Cero carisma. Cero poder de convocatoria. Cero encanto. Es un fichaje de mediocentro defensivo, un Diarrà. No es Van Nistelrooy. No es, ni siquiera, Sneijder.

El As de Corazones
Éste sería, precisamente, aquél que podría decidir el fiel de la dichosa balanza. ALguien capaz de mover masas y convencer con sólo un gesto no-populista. Una persona capaz de rodearse de todos y que todos sean capaces de dar el pellejo por ese alguien. Ni en el SOE ni en el PP existe este comodín. Aún no.

Esperemos que llegue pronto, donde sea. Porque al paso que vamos esto tiene pinta de no acabar precisamente bien...

08 enero 2008

Me río de mí mismo

Vuelvo a la rutilante rutina -exasperante, por el momento, puesto que no hay mucho que hacer- pensando de qué o quién voy a reírme hoy.

Y pensando, pensando, he llegado a la conclusión que para 4 gatos (contados, que os tengo localizados, ojito) que sois los que entráis aquí a leer mis pajas mentales, creo que os merecéis que hoy haya algo sabroso. Por ese motivo, de quien voy a reírme hoy... es de mí mismo.

Como creo haber dicho ya en alguna ocasión, soy el típico que intenta disfrazar sus más que evidentes fracasos académicos vistiéndolos con otros títulos con los que disimular un poco la Gran Era Vaga que dominó mi vida los últimos 7 años de mi vida... bueno, no, en realidad, he sido vago siempre. Creo que no viene de familia.
Así las cosas, digo que soy publicista porque trabajo en una agencia de publicidad (por el momento), eso sí, con contrato temporal -que, por cierto, termina en pocos días y estoy que no me llega la camisa al cuerpo- y sin funciones específicas asignadas.
Digo que soy escritor porque llevo ya unos cuantos añitos escribiendo una novela que, al paso que va, conseguiré terminar el mismo año que España gane finalmente el Mundial... lo que podría no suceder nunca. Siempre pensé que me encantaría poder vivir de ello, aunque claro, si voy a razón de una novela por lustro, muy bien se me tendría que dar para poder llevar ese ritmo. Y algo me dice que no, que tendría que ser bastante más prolífico.
Le dije una vez a una chica para impresionarla que soy productor musical porque he hecho alguna que otra remezcla. Impresionante, ¿eh? Coger tres o cuatro canciones y mezclarlas en una sola ya me convierte en "productor". Juas.
A esa misma chica le dije que era abogado. Lo que no le dije, claro, es que me faltan casi 3 años de carrera para poder optar a serlo. Pero esos son detalles sin importancia y una historia demasiado complicada como para comprimirla en una frase, ¿verdad? A no ser que me diera un arrebato sincero: "vale... uh... esteee, sí, no he acabado la carrera, ¡qué pasa!¡Merezco vivir!".

Luego tenemos ese pequeño cúmulo de manías que me hacen ser demasiado complicado para todo el mundo. Necesito mucho espacio para mí, en ocasiones demasiado. Puedo pasarme hibernando más tiempo que un oso y no me afectaría más de lo que lo haría un trabajo alienante. Soy pasota y dejado, y si encima tengo algún problema con alguien lo dejo correr porque el miedo o el dolor me imprimen aún más pasotismo. "Que le den" suele ser el topicazo habitual con el que despacho a esta gente.
No consigo tener realmente momentos en los que disfruto haciendo algo. No, al menos, desde hace tiempo. Si quiero ver una película con todo el tiempo del mundo por delante y la casa entera para mí acabo quejándome de lo incómodo que es el sofá, de cómo me duelen las rodillas o de por qué el Sol no me hace un favor y se funde antes de que tenga que levantarme a cerrar la persiana. Y así con todo. Me quejo de vicio como si tuviera 70 años y fuera un jubileta de esos que ves sentado en los bancos de los parques criticándolo todo y a todos: "las niñas de hoy en día son unas indecentes, ¡mira qué pintas!" (al tiempo que babea cuando repara en ese escote y en el volumen de unas tetas que hace 50 años no existían ni por accidente, cosas de la evolución, la mezcla de las especies y la cirugía estética).
Ah, no olvidemos que soy de esos que son capaces de quedarse en los huesos sólo para no tener que levantarse a cocinar o salir a comer. Debería plantearme presentarme al Guiness de la vagancia. Perdería seguro... por vago.

Ahora le tocaría el turno a alguna cualidad que, en clave irónica, compensase un poco tanta mala baba sacada de lo más jondo. Qué puedo decir, normalmente la gente civilizada intenta no sacar a luz sus mejores virtudes por aquello del qué dirán y las ganas de parecer humildes, aunque internamente todos nos morimos por ser reconocidos... ¿me atreveré a ser como Del Nido o Risto Mejide y parecer gilipollas pero cool y transgresor? Bueno, de eso se trata, estoy satirizándome a mí mismo... y de ahí saco mi primera buena noticia para el mundo: "¡eh! ¡Tengo sentido del humor! ¡Puedo ponerme a caldo sin autolesionarme!". De hecho, me río de todo y por todo (como el jubileta, pero en risa). ¿Veo unas buenas tetas? Me río.
_¡Niñaaa!¡Pero qué par de ojos que tienes! ¿Puedo frotarme en ellos?
¿Me molestan? Me río. Basado en hechos reales:
Amigo de turno: Huy, qué cosas, acabo de liarme con tu novia delante tuyo.
Yo: ¡Jajaja! Qué, te resbalaste y caíste sobre ella, ¿no? ¡Corre a lavarte la boca, insensato! ¡Jajaja! ¡Te mataré! ¡Jajaja!
¿Estoy nervioso? Me río.
Posible jefe entrevistándome para un puesto: ¿Qué tal anda su nivel de inglés?.
Yo: ¡Jajaja! ¡Verigüel manuel! ¡Jajaja! ¡Te mataré!
¿Algo no me hace gracia? No me río [salvo con J, él sabe hacer que acabe deseando morir antes que seguir descojonándome de ese modo casi histérico aunque sea una chorrada].
Colega: ... y entonces el otro le dice "no, yo soy un pato"... ¡jaja! ¡Un pato! ¿Lo coges? ¡Jajaja!
Yo: ... (con la típica sonrisa foraza y asintiendo por hacer algo porque no consigo verle la puta gracia y, si la tiene, pues como que tampoco merece una carcajada de las mías).
La pregunta del millón es si yo me río cuando algo me hace gracia. El problema es que todo me hace gracia. Así que río.

Y, bueno, supongo que podría decir alguna otra cosa buena. Veamos... hum... no, esa no. Esa... buf, no sé... ¿vale lo de que nadie me gana al Europa Universalis III? Ah, claro, que ni siquiera sabes de qué hablo. Cachis.
¿He dicho ya que soy de risa fácil? ¿Sí? Coño.
¿Hablar mal es bueno? ¿Tener tatuajes? ¿Saber cosas estúpidas como que la palabra "ojo" es un grafismo de la fisonomía facial humana (las "o" son los ojos y la "j" la nariz) encontrada por casualidad al traducir el "oculus" latino al romance? ¿Fan de los Simpson? ¿Tener pecas? No sé... ¿tener una pulsera en la muñeca? ¿Y si son 2? ¿Tampoco? Joder, qué especialitos sois, ¿no? ¡Jajaja! ¡Pues que os den! ¡Muajaja!

Ah, sí, lo olvidaba: estoy loco. De capirote.